CONTINÚA DRAMA AMARILLO ¿VÍCTIMAS O VICTIMARIOS?

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“No alcanzo” “no voy hacia esos lados” “debo entregar producido” “esa zona es muy fea” “mucho trancón y que pereza” “huuy no, por allá no voy” frases que todos los colombianos hemos tenido que escuchar por parte de un gran número de trabajadores del gremio de taxistas, a la hora de tomar un taxi en la calle. Argumentos que aburren y molestan a los  usuarios de este servicio; sumado a las malas actitudes, que en muchos casos incluyen el abuso arbitrario y deshonesto, de tarifas configuradas o deliberadamente cobradas. También, en otros casos reducidos, pero ampliamente preocupantes, el usufructo negativo del rol de taxista,  para fines delictivos, como atracos, secuestros y violaciones, entre otros.

Por tales motivos, los usuarios del servicio de taxi, se expresan en constante queja, prefiriendo sobre los “amarillos” a las plataformas que de manera práctica, están resolviendo el tema del transporte público particular, de  forma más segura y eficiente.

El uso de plataformas digitales ha tenido tal éxito, que la frase tradicional de “voy a tomar un taxi” está mermando, a la par, de que el desprestigio del servicio de taxy se incrementa.

Hasta el momento, la contienda entre el gremio de taxistas y el Ministerio de Transporte,  no arroja buenas noticias para los “amarillos”, ya que el gobierno, no ha aceptado todas las exigencias planteadas.

Aquellos que apoyan a los taxistas, insisten en estar de acuerdo con excluir las plataformas digitales del país, exigiendo realizar ajustes sobre la estructura laboral tradicional del gremio de taxistas. Lo que implica, proceder a una mejor organización, haciendo verificación de antecedentes a los conductores, por parte de la Policía Nacional de Colombia, además de la verificación de taxímetros, impuestos; más el cumplimiento en su totalidad, de la propuesta  y el proceso de chatarrización, de todos aquellos vehículos que no cumplan con los adecuados requisitos, para tal labor.

Pese a que la situación de los taxistas no está en su mejor panorama, los comentarios y las afirmaciones de su líder, el señor Hugo Ospina, no han resultado ser más prudentes. Siendo dicho líder, tachado reiteradamente como corrupto, por muchos de los taxistas a quienes representa, quienes le señalan y le acusan, de estar implicado con la mafia de los “cupos” en las empresas de taxi.

De acuerdo a conocidas declaraciones del señor Hugo Ospina, las plataformas de transporte y la guerrilla son similares; afirmando también, en anteriores intervenciones que “el gobierno da más garantía a los guerrilleros que a los taxistas” y que de acuerdo a lo que viene sucediendo, se pretende desaparecer el oficio del conductor de taxi, por privilegiar indebidamente escenarios fuera de la ley, y propuestas como las de la ministra del interior, Alicia Arango, que pretenden legalizar el trabajo por horas en Colombia; evidenciando según Hugo Ospina, una gran falta de tejido empresarial en el país.

Pero en consecuencia, de la salida del app móvil de Uber, de Colombia, por determinadas condiciones de empleo ilegal, cabe hacerse cuidadosamente la pregunta, sobre ¿qué tan legal, resulta ser el tema de los “cupos” en Colombia para los taxistas? También cabe la inquietud si ¿existen en Colombia los taxistas ilegales? estas son preguntas que no pueden escapar de contexto, ya que si bien, se señala a Uber y demás plataformas virtuales de transporte, de ser ilegitimas; entonces ¿qué tanta autoridad moral tiene el gremio de taxistas para condenar lo que ha venido siendo, una buena solución de transporte para los colombianos?

Escudriñando lo importante, se debe analizar el concepto de “Cupo” siendo este, una figura, que representa una tarifa, que debe pagarse cuando se maneja un taxi, y que a su vez, se paga por tener el derecho de manejarlo.

De solo entender el concepto, ya se adentra uno hacia lo complejo;  dicha tarifa, es identificada como un bien intangible, que no tiene regulación alguna que la soporte, ni desde el Ministerio de Transporte, que es el ente que rige la movilidad en Colombia, ni desde la Secretaria de Movilidad, quien es el ente que define la políticas de movilidad en Colombia; siendo esta última, quien si posee los registros distritales automotores, que se definen como un soporte legal, excluyendo al termino del “Cupo” como un referente de ley, ya que este, no se encuentra contemplado dentro de la normatividad que rige la actividad transportadora. Siendo así, el tema del cupo, parece ser un mero negocio, no un agente de control; y si el “Cupo” solo parece ser un negocio, entonces su responsabilidad debe ser atribuida a los intereses económicos particulares, de las empresas de taxi, los concesionarios, y los propietarios de taxis.

Se comprende el malestar de muchos taxistas que han tenido que pagar la figura del “Cupo” cuando se molestan por las nuevas app de transporte, porque el tema de competitividad, los deja en desventaja con respecto a ese monto que muchos han tenido que pagar y otros continúan pagando; pero si el tema del cupo es y ha venido siendo un absurdo abuso, entonces el dilema entra a ser de tono gubernamental, comprometiendo al Ministerio de Transporte, en su principal responsabilidad de regular todo lo que compete en términos de transporte de manera correcta.

A juzgar por las cartas puestas sobre la mesa, se puede pensar que el dolor de quienes lideran las mafias de los “Cupos” de taxi en Colombia, corresponde más, al lucrado negocio que se ha visto afectado por la llegada y el auge de las plataformas como Uber, que al dolor que causa un trabajo ilegal, que borra esfuerzos económicos de quienes pagan un “Cupo”.

Lo que presuntamente duele a dichas mafias, es que ya no ha vuelto a llegar sustancioso dinero a sus bolsillos, porque ahora ese dinero, tiene la posibilidad de estar en los bolsillos de muchas personas que necesitan acceder a un empleo remunerado, que les permita hacer uso de sus capacidades de conducción, para contar con una fuente de ingresos; aun cuando muchas de esas personas son profesionales en otras disciplinas y hasta tengan especializaciones académicas; pero como el tema del desempleo en Colombia, pone a padecer hasta los más estudiados, pues es muy común en este país que un gran porcentaje de personas deban aplicar a la figura más conocida, cuando de trabajo se trata, la que genera más empleos de lo que puede prometer algún político,  el salvador de salvadores, el apreciado y bien llamado “rebusque”.

Lastimosamente en toda maquinaria, hay personas que sin pretender, terminan siendo víctimas y contribuyentes de la corrupción, dado que, muchas de las personas que se han visto avocadas a pagar los famosos “Cupos” solo lo hacen porque se asume que todo está bajo el buen ejercicio de la ley, y se es considerado como imprescindible, falta ver que tan de ley resulta siendo una figura que lleva años en el ecosistema del gremio de los taxistas.

Las investigaciones al respecto, deben ser objetivas y claras, aunque es muy difícil que se proceda libremente a destapar ollas podridas en nuestro país.

En cuanto a los taxistas de bien, que no están involucrados en dichas mafias, solo se les puede preguntar si ¿Están haciendo bien las cosas? Si es así, y son algunos parte de la solución, lo único que se puede es agradecer por su buena labor, y motivarlos, sugiriéndoles que se debe continuar por el camino de la  paciencia, porque la situación actualmente no está fácil para nadie justo; pero además se  les recomienda insistir en el buen ejercicio de sus funciones; cultivar cualidades como tratar bien al cliente, cobrar lo correspondiente, contar con buenas condiciones para brindar el servicio, tener disponibilidad para su trabajo, y sobre todo, alegrar la actitud ante la vida, porque seguramente dentro de estos parámetros, un buen taxista, tendrá a su disposición buenos clientes.

Por lo demás, que continúe la investigación y el análisis; porque no se puede entrar a conclusiones radicales. Mientras, entre paro de taxistas y paro contra taxistas; muchos mortales debemos continuar con nuestras vidas, con Uber o sin Uber, con Taxi o sin Taxi, pero desde luego, que en general la mayoría de colombianos deseamos de manera unánime, que el actual panorama mejore para todos.

Bianca Lizzeh Viatela Carrascal

perspectiva2020@outlook.es

Fuente de consulta:

https://www.lafm.com.co/colombia/ciudadanos-proponen-paro-nacional-contra-taxistas

https://es.thefreedictionary.com/rebusque

https://www.publimetro.co/co/categoria/2016/07/06/asi-es-el-negocio-de-los-cupos-de-taxis-en-bogota.html