USTED PUEDE ESTAR BEBIENDO AGUA DE MANERA INCORRECTA

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Todos seguramente tenemos claro que para que el organismo funcione apropiadamente necesita de un equilibrio entre el agua que entra y sale de él cada día. Es importante recordar que más del 65% del cuerpo humano es agua; lo dicho anteriormente, es argumento para entender que la hidratación es la piedra angular de una buena nutrición y, por ende, de nuestra vida.

Existen al rededor de la ingesta de agua, por parte de los seres humanos, mitos, especulaciones, mentiras y verdades.  Sabemos que es necesario y vital consumir el preciado líquido; sin embargo, surge la pregunta del millón, ¿cuándo sabemos que estamos consumiendo de manera equivocada agua?

Vamos despacio, dejemos claro que la Organización Mundial de la Salud recomienda beber de 2 a 3 litros por día, pero esta recomendación está sometida a las necesidades de hidratación de cada individuo, que dependen de diferentes características como la edad, las condiciones físicas, que tanto se ejercita a diario el cuerpo, las condiciones climáticas, entre otras.

Para llevar agua a su cuerpo, no requiere solo de servir agua pura en un vaso para completar los 2 o 3 litros recomendados por la OMS, tenga presente que las frutas y hortalizas pueden contener hasta un 90% de agua y más.

Para que se haga una idea lea estos ejemplos con los porcentajes de agua:

  • Sandía: 91% de agua.
  • Durazno: 88% de agua.
  • Pimiento 93% de agua.
  • Pepino: 96% de agua.
  • Melón: 84% de agua.
  • Tomate: 94% de agua.

Ahora, usted haga sus cuentas y proporciones sobre si hasta ahora ha venido consumiendo agua para su organismo bien o mal, apropiada o inapropiadamente, si aún le quedan dudas, lea con atención mientras toma otros cuantos sorbos de agua.

Errores frecuentes a la hora de hidratar el cuerpo

Cuando sentimos la boca seca o llegamos de las agotadoras rutinas del gimnasio, no dudamos en tomar un gran vaso de agua o beber de la botella, pero por un momento la boca solo parece un embudo por donde entra agua a toda prisa, parece que fuéramos a romper un récord mundial.

Este es un error frecuente a la hora de hidratarnos, nuestro cuerpo se llena tan rápidoy de tanta agua que de inmediato necesita evacuar, el agua sale del cuerpo tan rápido que no es posible almacenar lo necesario para descomponer alimentos, absorber sus nutrientes para posteriormente llevarlos a los órganos y a los diferentes sistemas, impidiendo el correcto funcionamiento de cada uno.

Tomar altas cantidades de agua y tan de prisa hace que la saliva se diluya y no cumpla con la función de estimular los jugos gástricos en el estomago, si el agua que bebemos lleva poca saliva no será procesada.

¿Cuál es la manera correcta de beber agua?

Según el doctor Leonar Smith, cirujano gastrointestinal y vascular, la manera apropiada es beber de 60 a 90 ml. durante el día, para así consumir durante cada hora la cantidad necesaria para no sentir sed y hacer prácticas incorrectas.

La ingesta exagerada del líquido vital, puede ocasionar la muerte por hiponatremia, esta enfermedad se caracteriza por la retención de líquidos en el cuerpo, lo que diluye la cantidad de sodio en la sangre y ocasiona que los niveles sean bajos. A partir de este momento empiece a tomar agua muy lentamente y en las cantidades necesarias.

¿Agua fría de la nevera?

En climas con temperaturas elevadas es muy común desear un vaso enorme de agua helada, ¿satisfactorio verdad?, pero esta práctica podría ser perjudicial para el sistema digestivo. El agua helada puede encoger los vasos sanguíneos y así impedir el proceso de digestión; también, puede solidificar grasas no deseadas en el cuerpo de los alimentos que consumimos, esta es una razón por la que muchas personas a pesar de comer saludable no ven resultados en su peso.

Beber agua helada también ocasiona dolor en articulaciones, dolor de garganta y ocasiona un ritmo cardiaco más lento. El agua helada estimula el nervio vago que interactúa especialmente con el sistema inmune y el sistema nervioso central y cumple funciones motoras en la laringe, el diafragma, el estómago, el corazón; tiene también funciones sensoriales en los oídos, la lengua y órganos viscerales como el hígado.

Beber agua a temperatura ambiente no resulta tan satisfactorio, es cuestión de acostumbrase.

Tómate un tiempo para tomarte tu agua.

Cuando suena el despertador, nos levantamos y empezamos una maratón de compromisos y obligaciones de toda índole, ocurre que no hay tiempo ni siquiera para sentarse a comer los alimentos, lo que también indica que seguramente nos hidratamos mientras estamos en movimiento, caminando o incluso corriendo.

Hidratarse de esta manera nos lleva seguramente a hacerlo más de prisa, en posturas poco relajadas, lo que puede hacer daños al cuerpo, especialmente al sistema de filtración, o sea, los riñones. Los procesos inadecuados ocasionan que el agua no llegue a algunos sistemas de la manera que se necesita, provocando dolores en articulaciones y nervios.

Aunque parezca un reto, o casi un imposible por el ritmo acelerado de vida, procura sentarte y tomar tu agua de manera cómoda y relajada, esto puede beneficiar tu salud.

Unos sorbos de agua en la mañana

Al despertar seguramente corres a cepillar tu dientes o a desayunar, luego bebes tu agua, es importante cambiar este orden de hacer tu rutina de la mañana. Al despertar, la boca está llena de saliva que ayuda al proceso de digestión del día, si te cepillas o desayunas antes de beber agua te estarás perdiendo de esta gran ayuda para tu sistema digestivo y tu salud.

Después de una gran comida un vaso de agua

Durante mucho tiempo se ha creído que después de una maravillosa comida, nada mejor que un gran vaso de agua que ayude a corregir la digestión y eliminar grasas.

Cuando los alimentos están en el estómago los jugos gástricos trabajan arduamente para descomponer y absorber los nutrientes para enviar a los intestinos lo que no sea necesario. Beber mucha agua de inmediato puede diluir los jugos gástricos e impedir el proceso de descomposición, esta interrupción puede causar gases e indigestión. Si vas a beber agua, que sea durante la comida, lentamente y en pequeños sorbos.

Lo que se recomienda es esperar una o dos horas; de esta manera, el proceso de digestión no sufrirá una afectación significativa, y si vas a beber agua antes de comer se sugiere hacerlo 40 minutos antes.

Estaremos de acuerdo en que levantarse al baño en la noche, mientras dormimos profundamente, resulta muy jarto, por eso muchas veces evitamos tomar un vaso de agua antes de dormir.

Según indica un artículo publicado en el American Journal Of Epidemiology, beber 5 vasos de líquido o agua al día ayuda a prevenir problemas coronarios fatales; otro descubrimiento no menor, indica que tomar un vaso en la noche antes de dormir ayuda a mejorar la circulación sanguínea y, así, prevenir los infartos que suelen presentase a la mañana del día siguiente.

Escrito por @humbetoto